“Me hubiera resultado súper útil que me pagaran por adelgazar”, pensó Susana cuando se enteró de este estudio. La empresa en la que trabaja le ofrece distintas opciones para hacer ejercicio y alimentarse de manera más sana, y ciertamente ella ha perdido alrededor de 44 libras (20 kilos) desde que comenzó a trabajar en la compañía. Sin embargo, si bien todos esos incentivos fueron de gran ayuda, no lo hubiera logrado sin un tratamiento médico, su constancia y fortaleza para seguir con su dieta y las sesiones de gimnasia (a las que nunca falta), al menos dos o tres veces por semana.
Como la empresa en la que trabaja Susana, cada vez son más las empresas que tratan de ofrecerles a sus empleados nuevas alternativas para que se sientan más cómodos y, en este caso, también más saludables. Y cuando lo que se busca es fomentar la pérdida de peso, algunos investigadores ya comenzaron a buscar cuáles son los incentivos más eficaces para lograr este objetivo.
Por ejemplo, en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología que se desarrolló a principios de marzo en San Francisco, Estados Unidos, unos investigadores de la Clínica Mayo presentaron una investigación que hicieron con la participación de cien empleados voluntarios con sobrepeso (tenían un índice de masa corporal o IMC de entre 30 y 39.9), según la cual los participantes que recibieron dinero por adelgazar obtuvieron mejores resultados que sus compañeros que no recibieron beneficios económicos. (Sigue…) Leer más...